Preguntas Frecuentes

Preguntas Frecuentes

Un calendario muestra días, semanas y meses. Un almanaque va un paso más allá: además del calendario, tradicionalmente incluye información extra como fechas patrias, fases lunares o efemérides. En el uso comercial en Uruguay, hoy los dos términos se usan casi como sinónimos — cuando una empresa habla de «el almanaque de fin de año», en general se refiere al calendario de pared o escritorio que le regala a sus clientes. En Perlyna fabricamos ambos formatos, y te asesoramos según el uso que le vayas a dar.

Con más de 44 años en el rubro, fuimos ajustando el catálogo a lo que realmente funciona para regalo empresarial en Uruguay:

  1. Almanaques de pared, los clásicos, en sus diferentes formatos, para oficinas o locales comerciales
  2. Almanaques de escritorio, con base de cartulina, anillado Wire O, y láminas en papel para cambiar mes a mes
  3. Almanaques imantados, para pegar en la heladera — muy usados como regalo para el hogar del cliente
  4. Almanaques tipo carpita, impresos mediante serigrafía en PAI de 1 mm
  5. Almanaques con reglas incorporadas, útiles como herramienta de trabajo además de calendario
  6. Almanaques autoadhesivos, impresos en PVC mediante serigrafía o impresión digital
  7. Mousepads con almanaque, una variante que combina el uso diario en la oficina con la marca siempre a la vista
  8. Almanaques tipo «U», en PAI de 1 mm, ideales para escritorio — a la gente le encanta usarlos para colocar los papeles pendientes

Todos se personalizan con tu logo, y los podés combinar con otros artículos promocionales (llaveros, lapiceras) para armar un combo de fin de año.

Es una de las herramientas de marketing más antiguas y todavía más efectivas: un almanaque de pared o escritorio queda a la vista de tu cliente los 365 días del año, no solo el día que lo recibe. A diferencia de un mail o un posteo que se pierde en segundos, tu marca sigue presente en la oficina o el hogar de tu cliente durante todo el año siguiente.

En Uruguay, además, regalar el almanaque de fin de año es una tradición comercial instalada — muchos clientes lo esperan como parte de la relación comercial, y no recibirlo se nota.

Fabricamos desde 100 unidades en adelante. En autoadhesivos con almanaque o reglas con almanaque, podemos bajar hasta 50, y en mousepads el mínimo son 150. Tené en cuenta que todos los productos tienen costos básicos de arranque, así que cuantas más unidades pidas, más baja el costo unitario.

No hay una fecha límite estricta — nos han llegado a pedir almanaques hasta en enero. Pero si tu idea es repartirlos en diciembre (que es cuando la mayoría de las empresas espera entregarlos), lo ideal es hacer el pedido antes de noviembre, para asegurar que esté listo a tiempo.

En el uso diario, «adhesivo» y «autoadhesivo» se usan casi como sinónimos, pero no son lo mismo. Un adhesivo es, básicamente, un producto para pegar cosas — como una cola o un pegamento. Un autoadhesivo, en cambio, ya viene con su propio adhesivo incorporado: no hace falta agregar nada aparte, solo despegar el papel protector y pegarlo directo.

Son dos técnicas distintas, y cada una tiene su lugar según el pedido:

Serigrafía: es la técnica tradicional — se imprime color por color, usando una plancha (o «pantalla») distinta para cada color del diseño. Por eso conviene más cuando el pedido es de muchas unidades y pocos colores: una vez armadas las planchas, el costo por unidad baja bastante cuanto más grande es la tirada. La tinta queda con una capa más gruesa, lo que suele darle más durabilidad — ideal para piezas que van a estar mucho tiempo expuestas al sol, la lluvia o el uso constante.

Impresión digital: se imprime directo desde el archivo digital, como una impresora grande. Es la mejor opción para diseños con muchos colores, degradados o fotos, y para tiradas chicas, porque no hay que armar ninguna plancha — el costo no baja tanto por cantidad, pero para pocas unidades resulta mucho más conveniente que la serigrafía. También permite personalizar cada pieza de forma individual si hiciera falta.

En Perlyna trabajamos con las dos técnicas, y te asesoramos según tu diseño y la cantidad que necesites para que el resultado y el precio tengan sentido.

Algunos de los términos que usamos en el sitio son específicos de la industria gráfica — te los explicamos por si no son de uso cotidiano:

  • Sintra (cloruro de polivinilo expandido/espumado): material liviano pero rígido, con terminación mate y de bajo brillo. Resiste bien la humedad y los productos químicos, y se puede cortar, moldear e imprimir directamente sobre él — por eso es uno de los materiales más usados para señalización, carteles y expositores.
  • PAI (poliestireno de alto impacto): material plástico, liviano y de larga duración — lo usamos, por ejemplo, en carpitas y almanaques tipo «U».
  • PVC (policloruro de vinilo): material plástico flexible, muy usado para autoadhesivos — permite tanto serigrafía como impresión digital.
  • Wire O: sistema de encuadernado con doble espiral de alambre (en vez de anillado plástico) — lo usamos, por ejemplo, en los almanaques de escritorio, para pasar las hojas mes a mes sin que se rompan ni se salgan.
  • Pantone: sistema internacional de identificación de colores, donde cada tono tiene un código único (por ejemplo, «Pantone 186 C» para un rojo específico). A diferencia de mezclar CMYK, que puede variar según la máquina o el material, un color Pantone (o «color directo») se imprime con una tinta ya preparada exactamente para ese tono — asegura que el color salga siempre igual, sin importar dónde o cuándo se imprima.
  • RGB (red, green, blue — rojo, verde, azul): sistema de color que usan las pantallas (celular, computadora, TV). Combina luz de esos tres colores para formar todos los demás — por eso se lo llama «aditivo»: a más luz, más claro el color.
  • CMYK (cyan, magenta, yellow, key/negro): sistema de color que usan las impresoras. Combina tintas de esos cuatro colores sobre el papel o material — es «sustractivo»: a más tinta, más oscuro el resultado. Por eso un mismo diseño puede verse distinto en pantalla (RGB) que impreso (CMYK).

PVC autoadhesivo vs. papel autoadhesivo: el PVC autoadhesivo es un material plástico, más resistente al agua, al sol y al roce, pensado para aplicaciones que necesitan durar en el tiempo o estar a la intemperie — por ejemplo, stickers para vehículos, señalización exterior o etiquetas de producto que se manipulan mucho. El papel autoadhesivo es más económico, pero no resiste humedad ni sol — conviene para uso en interior, tiradas cortas, o piezas pensadas para durar poco tiempo, como promociones puntuales o etiquetado temporal.

Formatos: preferimos recibir el diseño en formato vectorial (PDF, AI o CDR) en vez de imágenes (JPG, PNG). Un archivo vectorial se puede agrandar sin perder calidad; una imagen, no — si la agrandamos demasiado, se ve pixelada o borrosa.

Resolución (DPI): si nos envían una imagen (no vectorial), necesitamos que tenga al menos 300 DPI al tamaño final de impresión. Una imagen bajada de Instagram o de una página web casi nunca cumple con esto — suele estar pensada para pantalla, no para imprimir.

CMYK vs. RGB: las pantallas muestran color en RGB; las máquinas de impresión trabajan en CMYK. Si nos llega un archivo en RGB, lo convertimos nosotros, pero hay que saber que los colores pueden variar levemente entre lo que se ve en pantalla y lo que sale impreso — es normal, y no es un error de la máquina, sino una diferencia real entre ambos sistemas de color.

Para serigrafía con colores directos: si el trabajo no se va a imprimir en CMYK sino con colores directos (Pantone), lo ideal es que nos envíen los códigos Pantone exactos que quieren usar. Además, si el archivo viene en formato vectorial, podemos trabajar directamente sobre el diseño para hacer la separación de tintas — es decir, dividir el diseño en las planchas necesarias para cada color, paso clave antes de imprimir en serigrafía.

Imágenes generadas con inteligencia artificial: cada vez es más común que nos manden un logo o diseño hecho con IA. El problema es que estas imágenes casi siempre nacen en baja resolución y en formato de pantalla (RGB), no pensadas para imprimir — por eso, aunque se vean perfectas en el celular, al imprimirlas en un tamaño grande pueden perder nitidez o mostrar detalles extraños. Si tu diseño viene de una IA, te recomendamos avisarnos para revisarlo antes de producir; en muchos casos conviene rehacerlo en formato vectorial para asegurar un buen resultado impreso.